miércoles, 26 de septiembre de 2012

Todavía puede salir bien.


-Bonito skate Justin.

Mientras le devolvía la tabla del skate, le quitaba la gorra. Era una gorra morada de NY.

-¡Ey! ¿Qué haces? ¡Devuélvemela!
-¡No! – Me echaba a reír- déjamela, me encantan estas gorras.
-Bueno te la dejo ahora, luego me la devuelves.
-OK.
-Te manejas bien Sara –comento Todd.
-Mi novio me enseño –dije con una sonrisa.
-¿Novio? –Dijeron todos a la vez.
-Si novio, el está en España –la sonrisa que tenía en la cara se desvanecía.

Me había olvidado por completo, el primer día lejos de él y le dejo plantado.  Me tenía que conectar así que le pedí un favor a los chicos.

-Me debería de ir, tengo que hablar con Paul. ¿Alguno de vosotros me podría dejar el skate?-dije un poco desesperada.
-Venga Justin déjame el tuyo.
-Vale… pero no lo rompas ¿Vale?
-Te lo prometo, muchas gracias –les di un beso en la mejilla a cada uno- Ya  nos vemos.

Me fui  lo más rápido que pude a “mi casa” para hablar con Paul.

Mientras tanto, los chicos…

-Vaya vaya vaya con Sara –dijo Christian.
-MI GORRA – grito Justin- se lleva mi Skate y mi gorra, esta me las va a pagar.
- JAJAJAJAJA- Ryan se reía y no paraba.
-Pues al final la Sara, no va estar mal, además española –añadió Todd.

Entre en casa y pase al salón donde estaba Carri, quería que se asegurase de que había venido.

-Hola Carri, he llegado, voy a mi habitación ¿vale?
- aaa Hola Sara, porque has venido, ¿te aburrías?
- No, nada que ver, solo que voy a hablar con mis amigo por el Skype. 
- Oh si, sube no hay problema.

Subí a mi habitación corriendo, y llevaba conmigo el skate, pero no iba subida, como es lógico. Entre en la habitación, cogí mi ordenador y me senté en la cama, me conecte y ahí estaba Paul conectado.

VIA SKYPE

-Hola Paul
-¡Hola Sara! Tenía muchas ganas de hablar contigo ¿Qué tal estas allí?
-Bueno estoy un poco perdida la verdad, por el cambio de hora y todo esto. Pero la familia es estupenda y la casa también.  Mi esta es mi habitación –moví el portátil para enseñarle la habitación





-¿Es muy chula verdad?
-Bueno… es muy rosa, quizás jeje
-¿Sabes qué? Ya he conocido a gente.
-Me alegro mucho Sara.
-Sí  y también he practicado Skate es genial.

Bueno, mi conversación con Paul tampoco duro mucho porque él se tenía que ir a comer ya que en España era la hora de la comida, aquí simplemente eran las 7. Estaba posando el ordenador en el escritorio cuando picaron a la puerta.

-¿Se puede?-asomando por la puerta.
-Sí, adelante. ¿Querías algo? –dije sonriente.
- Simplemente venia para ver si querías algo para merendar, por si tenías hambre.- Carri entró-
- Si, la verdad es que un poco tengo.
- Vale. Entonces bajemos a preparar algo rico.

Bajamos a la cocina y no había nada preparado, nada rico, solo había encima de una encimera de mármol unos ingredientes para hacer galletas.

-¿Y esto? –pregunte confusa.
-Vamos a preparar unas galletas- dijo emocionada Carri
-¿De verdad? ¡Me encanta cocinar!

Carri me paso un mandil para que no me ensuciara, y empezamos a cocinar. Ella me decía los pasos y yo los hacía, parecía que iban a quedar unas galletas geniales. Estuvimos haciendo galletas como 1 hora y cuando ya casi nos habíamos comido unas cuantas ya no podía mas, estaba llena.

-Están geniales.
-Entonces somos unas buenas cocineras, ¿Quieres que veamos la tele?
-No sé. Tenía pensado recoger toda mi ropa y organizar todo.
-Oh, perfecto entonces, te ayudare.

Carri se levanto de la mesa y llevo  el plato al fregadero y subió conmigo a la habitación.

Ya en ella, me acerque a la maleta y empecé a posar las cosas en la cama. Carri me ayudaba a colgar la ropa en el el armario, mientras yo organizaba un poco en el baño las cosas y colocaba fotos por algunos estantes que había.

-Pues ya está todo ¿no?- Carri solo sonreía.
-Sí, eso me parece.

Entonces Carri, se acerco a mirar las fotos que había colocado en la habitación.

-¡Ey! ¿Y este chico tan mono que está contigo aquí? ¿Quién es?
-Es mi novio, se llama Paul

Me encantaba esa foto, si, tenía tiempo, pero estábamos muy felices, nunca se me olvidara ese día.

-¡Oh! ¿y esta chica? ¿Tu amiga o tu hermana?  Tenéis un cierto parecido.

Solían decírnoslo, aparte de ser mejores amigas, éramos muy parecidas, y muchas veces llevábamos complementos iguales. Entonces era ahí cuando parecíamos hermanas.

-No… Es mi mejor amiga, o mejor dicho era mi mejor amiga… -tenía una sonrisa tímida, y una lágrima apareció en mi rostro.
-¿Era? –dijo confundida.
-Sí, bueno, no sé, siento que ella está conmigo, pero no sé donde está.
-No te entiendo
-Te contare lo que paso.

Le conté a Carri todo la historia que me había pasado con ella, aunque ese momento en mi vida no está muy presente, ya que no me acordaba de nada y todo lo que me paso hasta ahora.

-Debe ser duro, solo pensar que no sabes dónde está. –Me dio un abrazo.

Yo solo asentí con la cabeza.

Con todo esto, ya eran las 21.00 Michael llegaría en breves así que Carri se fue para hacernos la cena. Yo me quede en mi habitación hasta que me llamaron para cenar. Mientas cenábamos Carri y Michael me avisaron de que mañana visitaríamos el centro. Tenía muchas ganas cuando acabe de cenar ayude a recoger un poco pero luego me fui a ver la televisión, estaba cansada.

Mientras estaba viendo la televisión, claramente, Bob Esponja ya que lo echaban a todas horas, tocó al timbre aunque no le di mucha importancia.

-¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! –dije asustada.

No lo conocía mucho pero la risa era inconfundible.

-¡¡¡Ryan!!! Eres un tonto.
- Te has asustado, te la debía – no paraba de reírse.
-Así que con esas estamos ¿verdad?

Sin que se lo esperase, le tire un cojín en la cabeza.

-¡auuu!
-¡te la debía! –le saque la lengua y seguí viendo la televisión,  le ignoraba-

Ryan se sentó a mi lado.

-¿Vienes al parque?
-¿Es tarde no?
- Para nada, nosotros salimos hasta las 2, sin salir de la urbanización ¡claro, siempre vamos al parque!. ¿Vienes?
- Si, suena genial. ¿Va Justin? Quería devolverle el Skate y la gorra.
-Yeah
-Espérame aquí que vengo ahora .

Subí a mi habitación corriendo y me cambie de ropa, era muy pija para decir verdad, hacía mucho calor. Era pleno verano.

Llevaba el Skate y la gorra de Justin

Llegue a bajo y le iba a dar un susto a Ryan, pero fui buena.

-Ya estoy.

Ryan me miro de arriba abajo.

-¿Te has cambiado de ropa?
-Sí, ¿Por qué?
-No, es que, eres muy pija tu.
-Bueno si –le empecé a mirar raro.
-Bueno se nota. Vámonos

Íbamos a salir por la puerta yo no había avisado a nadie, pero ya encargo Ryan gritando. Así que nos fuimos y como los dos teníamos el Skate hicimos una carrera hasta el parque, que no estaba tan lejos.

Ya en el parque fuimos a otro sitio, no fuimos a donde la pista a la que habíamos ido en la tarde. Fuimos mas allá, estaba lejos,  nos acercábamos a una casa muy vieja, parecía que estaba abandonada. ¿Adónde me llevaba Ryan?

-Ryan, ¿A dónde vamos? – estaba preocupada.

-Espera y veras- dijo sonriente-

Llegamos a la puerta de la casa aquella que habíamos visto y entramos. Si, era una casa abandonada pero que por dentro tenia luz, unos sofás, tele y una diana y la pared estaba pintada  de rojo, era la única parte de la casa que estaba bien, pero tampoco vi más sitios de la casa. Me quede sorprendida.

-Hola – dijo pasando hacia a dentro y saludando a los chicos.
-Hola- conteste tímida- Y todos me contestaron.

Estaban todos lo que estaban por la tarde, también las chicas.

-¿Te gusta nuestro lugar? –me dijo Brogan. Ven siéntate aquí con nosotras – Le dio una palmada al sofá para que me sentara con ella.
-¡Vaya esta genial! – Miraba a todas partes.
-Pues acostúmbrate a este lugar.
- Me parece muy bien.

Ella empezaron a hablar entre ellas sobre cotilleos de sus amigos y yo todavía llevaba la gorra de Justin, así que me fui de con las chicas para devolverle las cosas  a él.
.
-¡Ey Sara! ¿Qué tal? ¿ te gusta este sitio?- Me dijo Ryan- Siéntate con nosotros.
-Me encanta, sobre todo como lo habéis decorado – me senté en el único hueco que había al lado Christian.
-Justin, toma la gorra ye Skate –le dije pasándole las cosas.
-¡Es verdad! Pensé que no volvería a verla.
- Eh yo no soy esa clase de personas.

Me quede  con los chicos, por lo menos me metían es sus conversaciones. Mientras hablaba con ellos la chicas vinieron hacia donde estábamos sentados.

-Sara, ¿quieres venir mañana al centro con nosotras de compras?  -pregunto Caitlin.
-mmm… No puedo mañana, voy a ir con Carri y Michael al centro a visitarlo.

Me daba rabia, porque ir de compras a mi me encantaba, se podría decir que era un hobby para mi, pero también quería relacionarme con mi “familia”

-Oh, pus no te preocupes, otro día, total, nosotras vamos muchos días así que no pasa nada, nosotras nos vamos estamos cansadas.

Les dieron un beso a todos y cuando salían por la puerta pregunto Cailin.

-Christian, ¿vas a venir?



-No, un ratito más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario