miércoles, 26 de septiembre de 2012

El principio de algo muy grande.




 Iba caminando y saque el móvil para ver la hora que era no quería llegar tarde ¿Qué imangen tendrían de mi si llegara tarde? O podrían pensar que me había perdido, bueno mientras iba caminando estaba oyendo un ruido parecía el de un monopatín y entonces me cai al suelo.

-Aaaau ¡pero ten cuidado! –Dije enfadada, además lo dije en español.
- ¿QUE? –Dijo alguien.

Me empecé a reír, todo esto era patético, nos habíamos caído los dos al suelo y además le había hablado en español, el no me había entendido nada

-¿Por qué te ríes? –Dijo empezándose a reír.
-Porque míranos, estamos los dos en el suelo como tontos, nunca me había pasado esto jajajajaja
-Empezó a reírse a carcajada limpia- tienes razón, bueno , yo soy Ryan.
-Encantada Ryan, yo soy Sara.

Ryan se levanto y luego me dio la mano para ayudarme a levantarme del suelo también.

-Bueno Ryan me tengo que ir porque me están esperando, pero espero verte otro día ¡Adiós!

Me fui corriendo, ya era tarde, me estarían esperando, menos mal que no está lejos.

-Oh has aparecido pensamos que te habías perdido. – dijo algo asustado.
- Lo siento, es que me quede en un parque, y me distraje.

Una voz de fondo sonó.

-¡Chicos! La comida está en la mesa –era Carri desde la cocina.

Fuimos al comedor y la comida estaba servida, había pasta, ¿Cómo podría sabes que me encantaba la pasta? ¿O simplemente casualidad?

 La comida fue entretenida hablamos muchas cosas se podía decir que nos estábamos conociendo  y se paso rápido el tiempo pero yo estaba cansada y quería irme a dormir.
Subí a mi habitación, me puse mi pijama y me acosté. Cuando estaba a punto de dormirme mi móvil sonó. Era un mensaje de Paul. “ConéctateJ”  No me pensaba conectar, ya lo haría más tarde y si me preguntaba diría que estaba durmiendo, era fácil.
Deje de pensar en ello y me dormí.  El móvil empezó a vibrar y sonar encima de la mesita de noche, me despertó, lo cogí y era una llamada de Paul. Me conectaría ahora pero antes tenía que comer algo así que baje abajo y la tele del salón estaba encendida.

Me acerque al sofá y estaba puesto en la tele mis dibujos animados favoritos; estaba puesto Bob Esponja, en casa lo veía todos los domingos después de comer. Me quede atontada mirando la tele y me iba a sentar.

-¡aaaaaah!

Alguien estaba tumbado en el sofá, y yo me había sentado encima sin darme cuenta.

-aaaaaaaaaaaaah –grite como una loca, me había asustado- ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? –estaba asustada y no había sido capaz de decirlo en ingles, así que lo más seguro es que no me hubiese entendido-
-¿Qué? –Me dijo extrañado –OOOH Yo te conozco… yo me cheque contigo hoy en la calle.
-Es cierto…- mi cara era de lo más interesante-
-Pues  como no hemos tenido una buena presentación, me presentare. Hola, soy Ryan, encantada ¿y tú?
- Hola, soy Lucia, y soy una chica de intercambio de España, encantada jeje
- ¿De verdad? –Dijo con cara como que él no sabía nada-.
-Sí, ¿tu porque estás aquí?
-Carri es mi tía-dijo entre risas- y me dijo que me necesitaba y mientras la esperaba me pues a ver la tele.
- ¿Es tu tía? No lo sabía… jeje. Me encanta Bob Esponja es mi dibujo animado favorito.
-¿De verdad?
-SÍ, ¿Te parece raro? Es muy gracioso... jeje
-No no a mí también me gusta mucho.

Entonces alguien interrumpe nuestra conversación

-¿Ryan? ¿Con quien haa..

Se acerco al salón, asustada por los gritos

-¿Por qué gritabais?
-No pasa nada tía, solo que ninguno de los dos sabíamos que estamos aquí.
- Bueno, ¿Y ya os conocéis?
- Si –dije, mirándole con una sonrisa, por nuestro anterior encuentro.
- ¿Me puedo ir con mis amigos ya? Había quedado con ellos –él le puso una cara de niño, como si en su vida hubiese roto un plato.
-Vale, si vete, pero… llévate a Sara contigo
- No, no, no quiero molestar, no hace falta. –dije mirando hacia la tele.
-No vas a molestar Sara, ¡No seas tonta! –me cogió de la mano y me llevo hacia la puerta.

Ryan me llevaba del brazo. Íbamos a salir por la puerta cuando me di cuenta de que estaba en pijama.

-¡ESPERA! –Grite como si no hubiese mañana.
-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo al sol? –dijo Ryan riéndose.
-No –no pude evitar reírme -¡Mírame!

No paraba de reírse, yo tenía una sonrisa en la cara pero por oír su risa, era exagerada, y hacia que te rieras, por muy seria que estuvieses.

-Yo que tu subía a cambiarme, a no sé que quieras conseguir la reputación de la chica que va con pijama por la calle – Ryan seguía riéndose.

Subí a mi habitación corriendo, no me gustaba que esperasen por mí, además Ryan ya había quedado con sus amigos así que cogí lo primero que vi en la maleta de viaje, porque no había pasado nada al armario, era todo un caos. 





Baje y Ryan estaba sentado en las escaleras  sentado con su monopatín en los pies y usando el móvil, como parecía que estaba concentrado y no me había oído salir me acerque a él con cuidado y le pegue un susto.

-¡EH! –Grito, pero intento disimular un poco el susto-  ¿te gusta dar sustos, verdad?
-Riéndome- no me conoces todavía!
-Bueno entonces vámonos, que me están esperando.

Mientras seguí a Ryan a donde fuéramos, porque no tenía ni la menor idea de a donde quería ir. Me hacia pregunta extrañas.

-¿Entonces te gusta este lugar?- me preguntó.
-No llevo tanto tiempo aquí como para afirmártelo, pero mañana Carri  me dijo que iríamos a Ontario, tengo muchas ganas.
-Es precioso, te encantara. Y cuéntame ¿Eres de España, verdad? ¿Entonces del barça?

Lo mire con una cara de asco, a más no poder, dudaba si le iba a contestar.

-NO –dije muy seca.

Ryan solo se empezó a reír, y inevitablemente yo también.

La zona por la que íbamos me sonaba de haberla caminado esta mañana, estábamos entrando en el parque que tanto me había gustado, pero no me había dado tiempo a verlo entero, parecía grande, tenía un estanque grandísimo con  patos y canchas de baloncesto y futbol y también una pista de skate.

-Mira, allí están mis amigos –señalo hacia la pista de skate.

Yo, solamente asentí con la cabeza.

Cuando estábamos llegando, todos me miraban raro, era lógico, se preguntarían ¿Quién esta chica que va con Ryan?  ¿De dónde la sacaría? Lo entendía.

-Cuantos chicos… eso no estaba nada mal- pensaba.

Ryan se acerco a los chico e hizo con ellos unos choque de palmas, esos que haces lo chicos. Yo solo estaba un poco al margen, pero sonriente. Todos me miraban extrañados.

-¡EY! Sara, ven –dijo, acompañándolo de un gesto.

Me acerque un poco avergonzada a donde estaba  Ryan.

-Mira, este es Chaz , Christian, Justin y Todd –les di dos besos a cada uno.
-Y ellas son Caitlin y Brogan –les di dos besos también.
-Yo soy Sara –dije con mucha vergüenza.
-Es de España, está en casa de mi tía por un año –añadió Ryan.
-¿De España? Es genial –comentó Brogan.

Brogan parecía ser muy maja, tenía una sonrisa de oreja a oreja, era acogedor encontrarte con gente así.

 ¿Vamos a la pista? –propuso Ryan.

Los chicos fueron todos detrás de Ryan y se fueron a la pista de Skate. Ese deporte me traía vagos recuerdo. A mí me encantaba, y a Paul también. El me enseño.

 Esta situación era incomoda, estaba con las chicas y no hablaban estaban con los móviles, así que decidí romper el hielo.

-¿Cómo os llamabais?
-Yo Caitlin, ella brogan. Tu Sara, ¿verdad?
-Sí.
-¿Les importaran a los chicos que fuera con ellos a montar al skate?
-No creo, les encantaría que una chica fuera con ellos –dijo Caitlin- por lo menos a mi hermano.
-¿Quién es tu hermano?
-Christian –dijo riéndose- pero a veces pienso que soy adoptada…
-¿Tan patético es?
-A veces es demasiado.

 Me acerque a la pista de skate y los chicos se pararon.

-¿Querías algo Sara?- dijo Ryan.
-¡SI! –Dije ilusionada- ¿me dejáis un skate?

Ryan se empezó a descojonar y los demás también pero no tanto como él.

-¡Es verdad! Dejame uno, tu Justin, déjamelo. ¡Ya que Ryan no se fía de mi!

Me subí a la pista y los chicos se apartaron. No se creían que una chica supiera manejar un Skate.

-Bonito skate Justin.

Mientras le devolvía la tabla del skate, le quitaba la gorra. Era una gorra morada de NY.

-¡Ey! ¿Qué haces? ¡devuélvemela!
-¡No! – Me echaba a reír- déjamela, me encantan estas gorras.
-Bueno te la dejo ahora, luego me la devuelves.
-OK.
-Te manejas bien Sara –comento Todd.
-Mi novio me enseño –dije con una sonrisa.
-¿Novio? –Dijeron todos a la vez.

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