martes, 26 de junio de 2012

Madrid-Canadá.


Ahora me iba a despedir de Paul, me acerque a él y le di un abrazo sin decirle nada.
Paul: Te quiero… -dijo susurrándome a la oreja-
Yo: y yo tonto! Jeje – me  separe de él y nos quedamos de las manos-
Cuando iba a empezar a hablar sonó por megafonía
Primer aviso para el  avión Madrid-Canadá que embarque por la puerta número 3
-Sara, lo único que quiero es que no te olvides de todo lo que hablamos y pásalo muy bien.
-Tranquilo, lo intentare
Ahora me despediría de mi hermanita, la echaría mucho de menos…
-Raque… quiero que sepas que te voy a echar mucho de menos –las lagrimas continuaban cayéndose por mi rostro.
-¿no me contaras más cuentos para dormir?
-Durante un tiempo no… pero mira tengo una cosa para ti, para cuando estés en la cama y no puedas dormir, es algo que te doy para que pienses en mi ¿vale?
-¿Qué es? –dijo impaciente.
Abrí mi mochila y saque un muñeco que era mío de cuando yo era pequeña
-Mira, -le extendí la mano para que cogiese el muñeco- este muñeco se llama Bubu, y cuando yo era pequeña me ayudaba a no pasar miedo por la noche, me protegía y ahora es lo que el hará contigo.
Le di un abrazo y un beso en la mejilla y me fui diciendo solamente un adiós con la mano.
Ahora si que no haba marcha a atrás, ahora si que no podía hacer nada… Llegue a donde un cinta transportadora , a un lado había un recipiente blanco, en el que tenia que posar cosas de metal, el bolso… y pasarlo por la cinta, deje el recipiente con todo eso en la cinta, y yo pase por detector de metales, y me dirigí a la puerta de embarque que me correspondía y me fui al mi sitio.
El viaje fue muy largo, pero la mayoría del tiempo lo pase durmiendo y leyendo.

Cuando llegue al aeropuerto de Canadá me estaban esperando la familia Jones, Michael, Carri y la pequeña Penny.
Me acerque a donde estaban porque yo ya los conocía, habia visto fotos.
Bueno Sara ahora has de mentalizarte de que tienes que empezar a hablar en ingles… -pense para mi-
-¡Hola Sara! –le di dos besos.
Lo mismo hice con Carri. Se que faltaba alguien, ese alguien era Penny su hija pequeña con la que conviviría. Pero no me atrevia a preguntar, pero fue tal, cuando me di cuenta de que detrás de Carri habia alguien escondido, por su vergüenza quizas.
-¡eii! ¿Y tu? – le dije agachándome y llendo a donde estaba ella.
A Penny se le escapaba una sonrisa, y se limito a decimer nada, seguía detrás de las piernas de su madre.
-¡Yo no muerdo! –reí
Penny al decirle eso se rio y se acerco a mi
-Ya lo sé.. –Penny rió
-¿Cómo te llamas?
-Penny, me llamo Penny, y tengo  años – me indico con  los dedos de la mano-
-¿De verdad? ¡ya eres muy grande!
-jejeje gracias!
Mientras hablaba con Penny, Michael nos interrumpió diciéndonos que ya era hora de irnos a casa, eran las 5 de la tarde pero yo me había pasado varias horas sentada en el avión y devia descansar además el jet lag me confundiría asi que lo mejor sería descansar.
Cuando llegamos a la casa yo estaba impaciente por ver como era, si iba a ser grande o pequeña, si tendria piscina o no… me interesaba, quería pasar un buen verano.
Llegamos a una casa bastante grande.
El coche aparcó en un garaje que había a la izquierda de la casa.
La casa era preciosa y al estar situada en una urbanización  las demás casas eran preciosas.





Michael me ayudo a posar mis maletas y fuimos a la casa, la temperatura  a fuera era perfecta, había un viento cálido que era perfecto.
Abrieron la puerta y estaba pasando cuando encendieron las luces de la casa, era una casa muy espaciosa y era preciosa. Solo vi el salón porque luego me llevaron a ver mi habitacion para que pudiese descansar.



-¿Te gusta la habitación?

-Si… es pregiciosa….

Era una habitación rosa, con todos lo muebles blancos y tambien tenia un tocadr blanco con un espejo de bombillas alrededor, como el espejo de los camerinos de los famosos, tenia cuadros preciosos colgados, en general la habitacion era encantadora todo iba a juego, todos los colores combinaban.



-Hoy ya te puedes acostar, estarás muy cansada y es muy tarde.

-Si… muchas gracias.

-Buenas noches –me dijo yéndose y cerrando la puerta.

Carri se fue. Yo estaba muy cansada lo unico que queria era echarme y dormir todo el dia. Asi que cogi mi maleta la puse en una esquina y la abri, saque el pijama me lo puse y me fui a la cama.

La despedida.



Cogí a Paul de la mano y le lleve a la estantería donde tenía aquel muñeco que él me había regalado con una foto nuestra.
-¿te acuerdas? –le señale una foto.
-como no… ¿Pero fue hace mucho ya no?
-si.. Hace 6 meses…                          
Me cogió de la cintura y me dio un beso pero alguien nos interrumpió picando a la puerta.
 -hija, son las 14.15, tenemos que irnos -dijo mi padre.
 -ya vamos…
Cogí mi mochila y mi maleta de viaje y me disponía a salir por la puerta cuando Paul me paro.
-Te olvidas de algo -dijo Paul.
 -mmm… ¿el que? -dije pensativa.
-De esto..
Me dio la vuelta y yo quede dándole la espalda, el me aparto el pelo para un lado y me puso la cadena que me había dejado encima de la cama. Yo me dí la vuelta y le dí un beso.
-Gracias… pero espera que se me olvida otra cosa
 -¿el que?
 -esto –dije cogiendo el osito blanco que el me había regalado.
-jeje venga tonta.. que estamos tardando mucho
Bajamos a donde estaba el coche aparcado, mis padre y Raquel ya estaban en el coche, asi que Paul me ayudo a meter la maleta en el maletero. Nos subimos al coche y fuimos dirección al aeropuerto. En el aeropuerto mire la hora y eran las 15.00 faltaba muy poco para que tuviese que embarcar, entonces mi padre me acompaño a pasar la maleta y todos esos rollos que hay que hacer no tardamos mucho,  ahora tocaba despedirme de mi familia era lo peor…
Empecé por mis padres…
-Os quiero mucho –les abrace a los dos, empecé a llorar.
 -Cuando estés aquí en navidades prometo que no habrá ni un día que no esté contigo, de verdad.
-Inténtalo pasar bien, disfrutar de esta oportunidad, y conocer gente -dijo mi madre llorando también.
-Claro-interrumpiéndola- pero que también estudie…
-jeje sii… -les abrace otra vez, pero mucho más fuerte-
Ahora me iba a despedir de Paul, me acerque a él y le di un abrazo sin decirle nada.
-Te quiero… -dijo susurrándome a la oreja.
-Y yo tonto! Jeje – me  separe de él y nos quedamos de las manos.