Yo: Paul, yo te quiero, pero piensa que estaremos muy lejos durante mucho tiempo
Paul: no importa yo te llamare todos los días.
Yo: ¿Y que pasara cuando necesite un abrazo o un beso en los malos momentos para que tu me ayudes?
Paul: no lo sé Lucía, lo único que se es que te quiero mucho y no podemos dejar todo lo que conseguimos…
Yo: Podremos intentarlo, pero sé que nada de esto va a salir bien…
Paul: ¿confías en mí?
Yo: si
Paul: Pues no me dejes
Paul se acerco a mi nuestros labios se juntaban cada vez más, yo no sabia se esto seria lo correcto puede que ahora fuera a sufrir más por estar pensando en el. Pero ahora mismo no me importaba quería sentir sus labios sobre los mios.
Estuvimos hablando hasta que se hizo de noche y cada uno se fue a su casa. Cuando llegue estaban todos, es decir, toda mi familia, mis padres, mi hermana y mis abuelos. Más o menos me lo esperaba porque tendría que despedirme de ellos, aún así me hizo mucha alegría.
Yo: ¡¡papa!! ¡¡abuelos!!
Papá: -cogió en brazos y me abrazo muy fuerte- ¡hijaaa!
Yo: - solté a mis padres y fui y abrace a mis abuelos- ¡¡abuelos!!
Abuelos: Lucía , ¿Qué tal? Estas guapísima
Yo: muy bien, jeje muchas gracias
Me quede mucho más tiempo hablando con ellos pero estaba muy cansada y mañana tenía que despertarme temprano tenía que preparar muchas cosas, despedirme de mis amigos, recoger algunas cosas, demasiadas cosas…
Llego el día siguiente y solo quedaba un día para que estar subiendo a un avión que me llevaría a Canadá durante un año lejos de mi familia, de Paul, que era lo único que ahora mismo mantenía para poder seguir estando con los pies en la tierra…
Me incorpore y mire la hora en el reloj que tenía sobre la mesita de noche, junto a mi teléfono eran las 12 de la mañana, me quede dormida a estas horas tendría que estar recogiendo cosas para poder tener la tarde libre. Así que baje a la cocina para desayunar y no había nadie, seguramente habían salido a hacer la compra. Cogí una taza que había en el armario, abrí la nevera saque la leche y lo calenté en el microondas, ami no me gustaba echarle nada a la leche solo me gustaba acompañarlo de mis cereales favoritos o unas tostadas en este caso cogí los cereales no tenía tiempo para ponerme a hacerme tostadas. Mientras desayunaba sonó el teléfono que lo tenía junto a mí, era un mensaje de Paula en el ponía “ Ven a mi casa a las 8, un beso” Me extraño por una parte, porque no me decía nada mas pero no sé, no me sorprende nada de Paula. ¿qué estaría tramando? ¿Por qué en su casa? ¿Me debería de preocupar? Acabe de desayunar y subí a mi habitación para seguir recogiendo cosas.
La verdad es que no me faltaban muchas cosas, ya tenía toda la ropa mis complementos, joyas…
Alguien toco la puerta de mi habitación, era mi madre que me avisaba que tenia la comida servida, pero le explique que no tenía habre había desayunado hacia muy poco rato.
Mientras estaba tumbada en mi cama, observaba la habitación para ver si me faltaba alguna cosa y mi vista se paro en una estantería que tenía encima del escritorio, en ella había un osito de peluche blanco con un lazo rosa en la cabeza una foto de Paul y mía hace unos 7 meses cuando todos éramos muy felices… Ver esa foto me recordó que mi álbum estaba en un cajón de un mueble de mi habitación, fui a por el y me pase toda la tarde viéndolo eran fotos de cumpleaños, viejas, cenas familiares, todos aquellos recuerdos que envolvían mi infancia, en muchas de ellas estaba Sara incluso en las de mis viajes, siempre estábamos juntas…
Cuando me di cuenta eran las 20.05 y a las 20.00 tenía que estar en casa de Paula, así que me cogí la chaqueta y mi móvil, baje al salón donde estaba mi madre para decirle que llegaría tarde ya que me tenía que despedir de mis amigos, se lo explique, cuando acabe salí corriendo de casa, la casa de Paula no estaba muy lejos así que no tarde mucho. Cuando llegue a la casa, me dirigí al porche y pique. Paula me abrió la puerta y parecía muy tranquila y alegre.
Espero que os guste, comentar! Besitos!!

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