domingo, 5 de febrero de 2012

Yo: Paul, yo te quiero, pero piensa que estaremos muy  lejos durante mucho tiempo
Paul: no importa yo te llamare todos los días.
Yo: ¿Y que pasara cuando necesite un abrazo o un beso en los malos momentos para que tu me ayudes?
Paul: no lo sé Lucía, lo único que se es que te quiero mucho y no podemos dejar todo lo que conseguimos…
Yo: Podremos intentarlo, pero sé que nada de esto va a salir bien…
Paul: ¿confías en mí?
Yo: si
Paul: Pues no me dejes
Paul se acerco a mi nuestros labios se juntaban cada vez más, yo no sabia se esto seria lo correcto puede que ahora fuera a sufrir más por estar pensando en el. Pero ahora mismo no me importaba quería sentir sus labios sobre los mios.
Estuvimos hablando hasta que se hizo de noche y cada uno se fue a su casa. Cuando llegue estaban todos, es decir, toda mi familia, mis padres, mi hermana y mis abuelos. Más o menos me lo esperaba porque tendría que despedirme de ellos, aún así me hizo mucha alegría.
Yo: ¡¡papa!! ¡¡abuelos!!
Papá: -cogió en brazos y me abrazo  muy fuerte- ¡hijaaa!
Yo: - solté a mis padres y fui y abrace a mis abuelos- ¡¡abuelos!!
Abuelos: Lucía , ¿Qué tal? Estas guapísima
Yo: muy bien, jeje muchas gracias
Me quede mucho más tiempo hablando con ellos pero estaba  muy cansada y mañana tenía que despertarme temprano tenía que preparar muchas cosas, despedirme de mis amigos, recoger algunas cosas, demasiadas cosas…
Llego el día siguiente y solo quedaba un día para que estar subiendo a un avión que me llevaría a Canadá durante un año lejos de mi familia, de Paul, que era lo único que ahora mismo mantenía para poder seguir estando con los pies en la tierra…                                                      
  Me incorpore y mire la hora en el reloj que tenía sobre la mesita de noche,  junto a mi teléfono  eran las 12 de la mañana, me quede dormida a estas horas tendría que estar recogiendo cosas para poder tener la tarde libre. Así que baje a la cocina para desayunar y no había nadie, seguramente habían salido a hacer la compra. Cogí una taza que había en el armario, abrí la nevera  saque la leche  y lo calenté en el microondas, ami no me gustaba echarle nada a la leche solo me gustaba acompañarlo de mis cereales favoritos o  unas tostadas en este caso cogí los cereales no tenía tiempo para ponerme a hacerme tostadas. Mientras desayunaba sonó el teléfono que lo tenía junto a mí, era un mensaje de Paula en el ponía “ Ven a mi casa a las 8, un beso” Me extraño por una parte, porque no me decía nada mas pero no sé, no me sorprende nada de Paula. ¿qué estaría tramando? ¿Por qué en su casa? ¿Me debería de preocupar? Acabe de desayunar y subí a mi habitación para seguir recogiendo cosas.
La verdad es que no me faltaban muchas cosas, ya tenía toda la ropa mis complementos, joyas…
Alguien toco la puerta de mi habitación, era mi madre que me avisaba que tenia la comida servida, pero le explique que no tenía habre había desayunado hacia muy poco rato.
Mientras estaba tumbada en mi cama, observaba la habitación para ver si me faltaba alguna cosa y mi vista se paro en una estantería que tenía encima del escritorio, en ella había un osito de peluche blanco con un lazo rosa en la cabeza una foto de Paul y mía hace unos  7 meses cuando todos éramos muy felices… Ver esa foto me recordó que mi álbum estaba en un cajón de un mueble de mi habitación, fui a por el y me pase toda la tarde viéndolo eran fotos de cumpleaños, viejas, cenas familiares, todos aquellos recuerdos que envolvían mi infancia, en muchas de ellas estaba Sara incluso en las  de mis viajes, siempre estábamos juntas… 
Cuando me di cuenta eran las 20.05 y a las 20.00 tenía que estar en casa de Paula, así que me cogí la chaqueta y mi móvil, baje al salón donde estaba mi madre para decirle que llegaría tarde ya que me tenía que despedir de mis amigos, se lo explique, cuando acabe salí corriendo de casa, la casa de Paula no estaba muy lejos así que no tarde mucho. Cuando llegue a la casa, me dirigí al porche y pique. Paula me abrió la puerta y parecía muy tranquila y alegre.

Espero que os guste, comentar! Besitos!!

¿Vas a tirar por la borda todo lo conseguido?


Raquel estaba en el pasillo correteando era muy inquieta hasta que se paro y dijo.
Raquel: Paaaaaaul!!! ¿Has venido a ver a Lucía?
Raquel y Paul se llevaban muy bien siempre que Paul venia a casa jugaban a cualquier cosa.
Paul: - le iba a coger para sentarla en  sus piernas pero se dio cuenta de que no podía ya que estaba en silla de ruedas- ¿Esta Lucía aquí?-dijo sorprendido-
Raquel: sii, mira ven
Yo: Raquel,¿ con quién hablas?
Entonces, estaba entrando por la puerta Paul, en silla de ruedas yo no me podía levantar de los dolores, así que ninguno nos podíamos levantar me hubiese encantado abrazarle pero era imposible.
Yo: Paul, ¿Qué haces aquí?
Paul: no. ¿Qué haces tú aquí?
Yo: pues yo ya ves, tengo apendicitis, todos aquellos dolores que tenia eran de apendicitis y me ingresaron ayer y no te pude llamar para decirte que no podía ir al parque. ¿y tu?
Paul: No pasa  nada Lucía lo mas importante es que estas mas o menos bien jeje. Y yo estoy aquí  porque ayer en el partido me caí por la impotencia y no me tienen que operar pero no será nada grave.
Yo: lo siento de verdad por no poder avisarte, de verdad… ¿sabes? A mi me llevar en unos minutos a cirugía…
Paul: ¿si? Tu tranquila todo saldrá bien
Cuando me di cuenta mi madre y Raquel ya no estaban.
Yo: ¿sabes qué?
Paul: Dime
Yo: me encantaría darte un abrazo muy fuerte y besarte… pero me temo que es imposible…
Paul: ahora mismo si pero cuando estemos los dos perfectos nada será imposible. Bueno y ahora dime lo que me tenias que decir ayer.
Yo: ¿estás seguro?
Paul: si, no hay mejor momento que el presente
Yo: vale… -respire hondo- Lo que pasa es que me voy a Canadá.
Paul: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué?
Yo: Pues me voy con  una beca, durante un año y me encantaría ir y me voy dentro de un mes…
Paul: aa bueno pensé que te perdería para siempre… jeje pero si tienes que ir seria una oportunidad única, yo te apoyare. Me tendrás aquí para todo lo que necesites
Mientras hablábamos una enfermera entro con una silla de ruedas para llevarme, me ayudo a levantarme y me senté en la silla le di  un beso a Paul y me fui, estaba un poco nerviosa pero no tanto como las anteriores veces, a fuera de mi habitación me encontrar con mi madre y Raquel y le di un abrazo como puede a las dos y les dije que les quería muchísimo.

Al día siguiente ya estaba operada y ya me había despertado unas cuantas veces pero la anestesia seguía un poco en mi cuerpo y me podía, hacia que me durmiera y no entendiera nada de lo que pasase en el exterior. Pero lo bueno de todo eso es que aquellos dolores infernales que tenía se me habían quitado. Una vez que me desperté  vi a Paul estuve hablando con él y me dijo que le operarían hoy por la tarde pero que lo de él no sería nada grave.
Pasaron días y solo quedaban dos días para irme. La maleta para el viaje la tenía la mitad solo tenía la ropa que iba a llevar que eso era todo el armario. Tendría que despedirme hoy de todos mis amigos, mi padre dijo que me vendría a verme hoy por la tarde y me llevaría al aeropuerto. Lo peor sería despedirme de Paul, yo creo que no podríamos seguir manteniendo una relación así, tan lejos, aunque yo viniese en navidad solo sería una semana, no más… esto iba  a ser muy difícil. Hoy había quedado con Paul para ir al médico con él, hoy le podrían quitar la silla de ruedas, ahora lo necesitaría unas muletas.
En el médico
Paul: Lucía, gracias por acompañarme, de verdad
Yo: No pasa nada, sabes que estas semanas no fueron fáciles para ninguno de los dos
Paul: si bueno jeje, oye una cosa hoy deberíamos de hablar
Yo: aah si yo te iba a decir lo mismo
Mientras esperábamos un enfermero llamo a Paul para entrar en la consulta yo le esperaba a fuera sentada, mientras esperaba estaba pensando cómo le iba a decir a Paul lo que pensaba, todo esto era difícil, porque yo lo quería mucho, pasamos malos momentos juntos, los dos sufrimos la pérdida de un cercano ser querido para nosotros y eso nos unió mucho. Nada fue fácil para ninguno de los dos pero salimos adelante y por todo eso lo amo. Mientras estaba sumergida en mis pensamientos vi que la puerta de la consulta en la que había entrado Paul se estaba abriendo, y lo vi salir a él,  me hizo sonreír lo cual a él también,  me alegraba verlo bien, si llevaría unas muletas pero notaba que él estaba contento.
Se acerco a mí y me dijo que si íbamos al parque para hablar todo lo que teníamos que decirnos. Yo le dije que sí. Cuando llegamos al parque fuimos a nuestro sitio, si, teníamos un sitio era un lugar especial, una parte estaba llena de árboles y también se podía ver la ciudad era un sitio resguardado pero a la vez lo podíamos ver todo pero nadie nos podía ver a nosotros, aquel lugar siempre fue y será nuestro un lugar especial. Los dos nos sentamos en el césped.
Yo: Bueno Paul dime lo que me querías decir y luego ya te digo yo ¿vale?
Paul: vale, bueno ¿te acuerdas cuando, estábamos hace tres semanas los dos en el hospital?
Yo: si, como olvidarlo! Jeje
Paul: pues cuando tu estabas en la cama y yo en silla te acuerdas que era imposible darnos un abrazo y besarnos
Yo:…si…
Paul: pues como te dije nada es imposible, como ya viste todo salió bien
Se acerco a mí y me beso hacía mucho tiempo que no me besaba así con Paul, sentir sus labios con los míos me hacia especial, lo echaba de menos, y más lo iba a echar de menos cuando estuviera  a miles de Kilómetros de él. Quizás este fuera el último beso que me diera con él.
Paul: -me sonrió- bueno ahora sí, dime lo que me querías decir.
Tenía que ser fuerte.
Yo: verás Paul, no es fácil, espero que me entiendas…
Paul: ¿quieres romper, verdad? –dijo interrumpiéndome-
Yo: si, no… pero si… no se solo sé que estaré muy lejos de ti y no va a ser fácil vivir así y es que yo te quiero mucho porque todos los malos momentos, que fueron muchos, nos unieron más y quiero que sepas que siempre te querré pase lo que pase y que tu podrás estar ahora con mas chicas y yo con más chicos –se me escapo una lágrima- pero nunca te olvidare ¿vale?
Paul: ¡NO! ¿Vas a tirar por la borda todo lo que conseguimos?

Quizas, las cosas salgan bien o mal, pero ahora estamos juntos



Puse un brazo  agarrando la cintura de mi madre para n o caerme y ella me ayudaba, me subió al coche al 
asiento del copiloto y Raquel se subió al asiento de atrás. Luego mi madre se subió al coche y arranco el coche, mientras íbamos camino al hospital no dirigimos palabra hasta que hable yo.

Yo: Mamá, ¿crees que esto va a influir con que me pueda ir a Canadá? -lo dije con un poco de miedo por lo que me iba a contestar-

Mamá: Mira, no te voy a mentir, no se lo que tienes según con lo que te diga el médico hoy tomare la decisión con lo que haga contigo, ¿vale?

Yo: si

Estábamos aparcando delante de la puerta para que yo no tuviera mucho que caminar, nos posamos y mi madre me ayudo como la anterior vez, nos sentamos en la sala de espera y no tardamos a oír una voz que decía mi nombre para entrar en la consulta del médico  Pérez.

En la consulta del Dr. Pérez

Nos sentamos en las sillas el médico estaba mirando cosas en el ordenador y cuando acabo me hizo una serie de preguntas.

Dr. Pérez: A ver Lucía, ¿tu habías tenido  en la cadera problemas hace unas 5 meses aproximadamente, no?

Yo: si

Dr. Pérez: Bien, ¿y qué es lo que te duele? Y  ¿Qué es lo que sientes cuando te duele?

Yo: pues me duele esta parte de la cadera- le señale la parte donde me dolía- y cuando me duele siento pinchazos.

Dr. Pérez: jajaja ya veo…

Yo mire a mi madre extrañada, ¿Por qué se estaba riendo? Yo no le veía nada de gracia a todo esto.

Yo: ¿Por qué se ríe?-pregunte un poco extrañada-

Dr. Pérez: Porque querida Lucía lo que tú tienes es apendicitis un problema muy común, no es nada grave  no es nada de lo que te ha pasado anteriormente

Yo:¿tengo apendicitis? ¿Eso no debería de dolerme más?

Dr. Pérez: ahora está empezando, si te ingresamos hoy, y te operan mañana no te llegara a doler mucho, así que no te preocupes, no es nada grabe

Yo: vale ¿y porque me caí?

Dr. Pérez: pues seguramente de dio un dolor grave en ese momento y te fallo la pierna, no te preocupes ahora mismo te vendrá a recoger un celador y quedaras ingresada ¿vale?

Yo: si…
Mi madre y yo salimos de la consulta yo salía contenta, más o menos, porque me alegraba de que no fuera nada de la cadera. No tardo mucho en llegar un celador con una silla de ruedas y llamarme para llevarme a mi habitación donde estaría ingresada durante unos días. Mientras me llevaban a mi habitación, me acorde de que había quedado con Paul y estando aquí encerrada no podría salir… pero no podría avisarle porque si lo llamaba el se perdería el partido y vendría a verme y no quiero que por mi culpa se lo perdiera. Me dejaron en  mi habitación el dolor estaba aumentando era horrible al igual que la habitación en la que me habían metido, mi habitación era la 316 en esta habitación ya había estado anteriormente y no me traía buenos recuerdos. Le dije a mi madre que si me podría ir a por ropa limpia y mi móvil a casa, ella fue y yo me quede en  mi habitación aguantando estos dolores.
Picaron a la puerta y apreció una enfermera que me traía el pijama típico de los hospitales y una pulsera que ponía el número de paciente lo que me pasaba y todo eso. También me aviso de que me vendrían a recoger para hacer unas pruebas para la operación de mañana. Eran las 6 y Paul ya estaría esperándome en el parque, en el que habitualmente quedábamos. Una chica me vino a recoger para a hacerme las pruebas y el dolor seguía, un minuto se me convertía en terroríficas horas.
Mientras tanto Paul estaba en el parque…
Ya son las 6.30 y Lucía no llega, ¿le habrá pasado algo? Me está preocupando no me contesta al móvil, el partido es a las 19.00 y no entrenado contaba que podría entrenar un poco pero es que no llega. Eran las 18.45 me tenía que ir. Llegue a la cancha y eran las 18.55, vi en las gradas a Paula y sus amigas así que fui a preguntarles si habían quedado con Lucía y me dijeron que no. ¿Estaría en el médico, por el dolor que tenía hoy? No creo porque si no  me hubiese avisado.
Jorge: EI Paul, te has saltado el entrenamiento, ¿piensas jugar igual?
Paul: si.
Jorge: ¿te pasa algo?
Paul: si, Lucía no aparece ¿vale? Y tampoco me contesta al móvil
Jorge: lo sé tío, pero ahora tienes que concentrarte en el partido ¿vale? –me die una palmada en la espalda y se fue-
¿Qué me concentre en el juego? No puedo estoy muy cabreo, tengo mucha impotencia no puede ser me estoy cabreando, voy a jugar este partido pero cuando acabe voy a ir a buscar a Lucía por todas partes.
Empezó el partido todo iba muy bien había metido un gol.
 Un compañero me paso el balón yo iba en dirección a la portería estaba en el medio del campo iba muy concentrado cuando el pie se retorció me caí al suelo y me empecé a retorcer de dolor, muchas veces me había caído pero nunca sentí el dolor que estaba sintiendo ahora mismo era un dolor muy profundo. Un dolor que retumbaba en toda mi pierna. Mi entrenador se acerco a mí para pregúntame que tal estaba y vio que mi pierna no estaba bien así que me llevaron al hospital.
Y en el hospital…
No estaba nerviosa por todas esas pruebas, se podría decir que, después de dos veces estar operada me acostumbre a todo eso pero en cambio a lo del dolor todavía no estaba muy acostumbrada, menos mal que mañana temprano me operarían.
Ya me habían llevado a la habitación y me habían traído la cena pero no había comido nada, no me gusta nada esa comida, la odio, pero tampoco tenía  hambre. Al poco llego mi madre y Raquel. Traían todo lo que les había pedido, lo único que le pedí a mi madre justo cuando llego fue mi móvil. Vi que tenía 15 llamadas de Paul, seguramente estaría enfadado y a esta hora ya acabaría el partido y si gano lo estaría celebrando con los amigos y aunque no hubiese ganado estaría celebrándolo igual, así que no quería molestarlo, lo llamaría cuando pudiese.
A la mañana siguiente me despertaron a las 7 de la mañana, estaba un poco nerviosa una enfermera me dijo que me llevarían a cirugía a las 8 o así aproximadamente. Tenía fe en que todo saldría bien, mi madre y mi hermana estaban conmigo intentando que no me pusiera nerviosa.

Espero que os gustee!!! :D